♥
domingo, 19 de mayo de 2013
miércoles, 15 de mayo de 2013
SOMEBODY LOVED
Rain turns the sand into mud
Wind turns the trees into bone
Stars turning high up above
You turn me into somebody loved
Nights when the heat had gone out
We danced together alone
Cold turned our breath into clouds
We never said what we were dreaming of
But you turned me into somebody loved
Someday when we're old and worn
Like two softened shoes
I will wonder on how I was born
The night I first ran away from you
Now my feet turn the corner back home
Sun turns the evening to rose
Stars turning high up above
You turn me into somebody loved
Wind turns the trees into bone
Stars turning high up above
You turn me into somebody loved
Nights when the heat had gone out
We danced together alone
Cold turned our breath into clouds
We never said what we were dreaming of
But you turned me into somebody loved
Someday when we're old and worn
Like two softened shoes
I will wonder on how I was born
The night I first ran away from you
Now my feet turn the corner back home
Sun turns the evening to rose
Stars turning high up above
You turn me into somebody loved
domingo, 12 de mayo de 2013
LA VENTANA INDISCRETA
Windows of New York es el proyecto personal que se ha propuesto el diseñador gráfico José Guizar. El objetivo, retratar semanalmente los diferentes estilos arquitectónicos de la Gran Manzana. El resultado, una serie de coloridos dibujos que dan ganas de colarse detrás de cada ventana.
miércoles, 8 de mayo de 2013
"WE ARE ALL MORTAL UNTIL THE FIRST KISS AND THE SECOND GLASS OF WINE"
"Todos somos mortales hasta el primer beso y la segunda copa de vino"
-Eduardo Galeano-
martes, 30 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
TAKE A WALK ON THE WILD SIDE
Al final del día echo la vista hacia atrás para visualizar el transcurso de la jornada y renuevo mis promesas esperando que el día de mañana sea un día mejor. Tratando de buscar los errores cometidos para que no se vuelvan a repetir.
Enciendo el ordenador y busco y rebusco entre mis archivos aquella canción que me ayude a dormir. Suenan a medio volumen canciones de Lou Reed, tranquilas pero con fuerza, trato de separar los sonidos y adivinar de dónde proceden mientras saco de un paquete de cigarros el último cigarrillo del día que me deja un sabor sucio en la boca jurándome que éste será el último cigarro de esta etapa y que mañana comienza una vida nueva en la que éstos no tienen cabida.
Echo un último vistazo a la habitación pensando qué habría que cambiar y si cada cosa está en su sitio. Un póster de Johnny Cash me mira de reojo como pensando...¿de verdad crees que las cosas van a cambiar?
No me atrevo a apagar la música porque sé que eso significaría escuchar el sonido del silencio y creo que aún no estoy preparada para eso. Necesito poner en orden mis pensamientos. Callar y apaciguar esa voz que llevo dentro que me dice que no puedo cambiar pero no estoy dispuesta a escucharle y me distraigo y entretengo como puedo.
En la repisa un cenicero desbordado de colillas, algunas a medio fumar, que me recuerda todas las noches que he pasado en soledad.
La temperatura es elevada y sé que me va a costar dormir con este calor sofocante. La ventana está medio abatida y por ella entran revoloteando varios insectos atraídos por la luz, vuelan en círculos alrededor de la lámpara que pende del techo y ni se inmutan con mi presencia. Mientras tanto suena "Take a walk on the wild side" y tu-turu-turu-tu-turu-turu me pongo a tararear.
La señal verde que está encima del radiador en la que aparecen unas escaleras y una flecha me indica la salida de emergencia y yo le hago caso y como la música ha dejado de sonar apago el ordenador y me acuesto pesadamente sobre las sábanas soñando con los ojos abiertos que mañana será todo mejor y rogando al de arriba que pueda conciliar pronto el sueño.
No me atrevo a apagar la música porque sé que eso significaría escuchar el sonido del silencio y creo que aún no estoy preparada para eso. Necesito poner en orden mis pensamientos. Callar y apaciguar esa voz que llevo dentro que me dice que no puedo cambiar pero no estoy dispuesta a escucharle y me distraigo y entretengo como puedo.
En la repisa un cenicero desbordado de colillas, algunas a medio fumar, que me recuerda todas las noches que he pasado en soledad.
La temperatura es elevada y sé que me va a costar dormir con este calor sofocante. La ventana está medio abatida y por ella entran revoloteando varios insectos atraídos por la luz, vuelan en círculos alrededor de la lámpara que pende del techo y ni se inmutan con mi presencia. Mientras tanto suena "Take a walk on the wild side" y tu-turu-turu-tu-turu-turu me pongo a tararear.
La señal verde que está encima del radiador en la que aparecen unas escaleras y una flecha me indica la salida de emergencia y yo le hago caso y como la música ha dejado de sonar apago el ordenador y me acuesto pesadamente sobre las sábanas soñando con los ojos abiertos que mañana será todo mejor y rogando al de arriba que pueda conciliar pronto el sueño.
Un verano cualquiera en Bilbao
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



.jpg)